1/13

Ironía y tono · Era una broma

La situation

Marina hizo ayer una broma sobre la presentación de Tomás delante del equipo. Hoy quiere aclararlo antes de que crezca.

  1. Tomás, ¿tienes un minuto? Quería hablar de lo de ayer.
  2. Claro. ¿Te refieres a lo que dijiste de mi presentación?
  3. Sí. Cuando dije que había sido «inolvidable», era una broma. No lo decía en serio.
  4. Pues no me lo pareció. Delante de todo el equipo me sentó bastante mal.
  5. Lo siento, de verdad. No era mi intención ofenderte. La presentación me gustó mucho.
  6. Entonces, ¿por qué lo dijiste con ese tono?
  7. Bromeaba con las trescientas diapositivas, pero reconozco que me pasé un poco.
  8. Entiendo la intención, pero delante del equipo no me hizo gracia. Prefiero que no vuelva a pasar.
  9. Tienes razón, el tono no ayudó. Si quieres, lo aclaro delante del equipo.
  10. Gracias. No hace falta explicarlo al grupo; con que no lo repitamos me basta.
  11. De acuerdo. Perdona por el comentario; la próxima vez cuidaré más el momento y el tono.