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Conversaciones difíciles · Decirlo sin atacar
The situation
Rocío ha descubierto que su compañero Mateo presentó su propuesta como si fuera suya. Decide hablar con él.
- Mateo, ¿tienes cinco minutos? Quería comentarte una cosa que me preocupa.
- Claro. Dime.
- Quiero que sepas que valoro mucho trabajar contigo. Por eso prefiero hablarlo directamente.
- Me estás asustando un poco. ¿Qué pasa?
- En la reunión de ayer presentaste mi propuesta como tuya. Cuando pasa eso, me siento invisible.
- No era mi intención. Me emocioné y me salió así.
- Te creo. Aun así, me gustaría que, la próxima vez, mencionaras que la idea es mía.
- Tienes razón. La próxima vez diré quién ha tenido cada idea.
- Te lo agradezco. No lo digo para discutir, sino para que trabajemos mejor.
- Y yo te lo agradezco a ti. Prefiero que me lo digas a que te lo guardes.
- Pues quedamos así. Y la próxima vez, el café lo pagas tú.